Normas comunitarias

Los hombres y mujeres de Dios son aptos para el servicio cristiano por su carácter moral, así como también sus logros académicos y dones espirituales. Entre sus cualidades debiese existir la compasión por los individuos, sensibilidad hacia las comunidades de las que son parte, compromiso con la justicia, una carga por que la voluntad completa de Dios sea obedecida en la tierra, integridad personal, deseo por el crecimiento moral, y un sentido de responsabilidad mutua. Se espera que los estudiantes y empleados del Seminario Teológico Fuller demuestren estas características morales.

Las normas éticas del Seminario Teológico Fuller se guían por un entendimiento de las Escrituras y un compromiso con su autoridad sobre todo asunto de fe y vida cristiana. La comunidad del seminario también desea honrar y respetar la tradición moral de las iglesias que nos confían la educación de sus estudiantes. Estas normas morales abarcan todas las áreas de la vida, sin embargo, la prevalente confusión acerca de algunas áreas específicas, da lugar para que la comunidad se refiera a ellas de manera clara. Los estudiantes que están recibiendo entrenamiento en una disciplina que exige estándares éticos profesionales, también deberán de ser regidos por éstos.

Todo individuo que se matricule o trabaje para el Seminario Teológico de Fuller acordará comprometerse con todas las políticas y estándares éticos publicados por el seminario.

Las siete declaraciones de los estándares comunitarios han sido ratificadas por los administradores, facultad, síndicos, el personal y estudiantes del seminario. Estas tratan:

  1. La integridad académica
  2. El matrimonio y el divorcio
  3. El respeto por las personas y la propiedad
  4. Las normas sexuales
  5. El abuso del alcohol y las drogas
  6. Norma contra el acoso sexual
  7. Norma contra de la discriminación ilegal

En relación a la aplicación de estos estándares comunitarios, el seminario insta a la práctica de la confrontación verbal amorosa, cuando algún miembro de la comunidad cristiana sienta que otro de los miembros está viviendo en violación a lo que la Biblia enseña acerca de la conducta cristiana. Por lo tanto, en medida de lo posible, el seminario anima a los individuos a que sigan los pasos de confrontación verbal y diálogo descritos en Mateo 18:15-22.

El seminario insta a cualquier miembro de su comunidad que tenga alguna necesidad particular a buscar educación y consejería.  El seminario se compromete a extender amor cristiano a todos los que estén involucrados en contiendas, conflictos maritales o en la lucha de identidad sexual; exhibiendo el perdón personal que hay en Cristo para todo fracaso humano.

El uso de procedimientos disciplinarios por parte del seminario deberá de ser visto como un último recurso. Esto en ningún caso exime al seminario de hacer todo esfuerzo posible para guiar la búsqueda honesta de la verdad, fomentar el abordaje de la sexualidad de manera holística, apoyar la estabilidad en la vida familiar o modelar relaciones comunitarias que transmitan respeto por las personas y respeto a la propiedad.